Galletas Pim's con mermelada y chocolate

El azúcar glass es uno de esos ingredientes odiados en la cocina sana.
Sobretodo por la gente que se preocupa sobre el efecto de los alimentos en su cuerpo.

Este ingrediente suena a algo "muy artificial" y que "engorda mucho", está casi endemoniado.
Si al azúcar blanco común ya se le tilda de "veneno", el azúcar glass parece casi peor.

Curiosamente nunca me había dado cuenta de que en realidad el azúcar glass es simplemente otra forma de presentación del azúcar.
Es decir, el azúcar glass no tiene por qué ser más perjudicial que el azúcar blanco, no es más calórico ni menos nutritivo.
Es sencillamente azúcar blanco hecho polvo con un poquito de almidón para que no apelmace.
Esto me ha llevado a descubrir que existe azúcar de caña en formato glass.

Y para mí este es un GRAN descubrimiento.
El azúcar glass se usa en muchas recetas de repostería tradicional y me costaba encontrar un sustituto decente que hiciera la misma función, sobretodo para hacer glaseados o bizcochos muy ligeros (como el pa de pessic).
Ahora sé que puedo hacer azúcar glass integral en casa y usarlo para esas recetas que "lo requieren" (siempre hay sustitutos si no somos amantes del azúcar en sí).
Si quieres saber cómo hacer azúcar glass en casa, puedes seguir las instrucciones de este blog.

Creo que este desconocimiento sobre la realidad de los alimentos es muy típico en nuestra sociedad.
A mí me suele ocurrir con algunos ingredientes de los que siempre compro ya elaborados.
Al hacer las cosas en casa he aprendido mucho sobre la realidad de nuestra comida.
Me sorprendí mucho al descubrir el proceso de elaboración del queso, del pan, de los licores, o con el cultivo mismo de frutas y verduras.
Y creo que no sólo me pasa a mí: estamos tan habituados a comprarlos hechos por otras personas, con absoluto desconocimiento del proceso que tienen por detrás, que a veces perdemos la referencia de su origen o de sus cualidades reales.
Como los niños que creen que la leche viene de la nevera del supermercado.

Al aprender a hacer queso, licores, pan, etc., no sólo aprendí la técnica de hacerlos, sino que conocí muchas implicaciones ambientales y sociales que tienen por detrás estos productos.
Algunas cosas que aprendí fueron interesantes y divertidas de aprender, y otras me impactaron más profundamente, como cuando descubrí el trato que reciben los machos en la indústria láctea y del huevo.

Es curioso que haya hecho una introducción de "consciencia ambiental" y de "cocina saludable" en esta receta, porque se trata de una receta de las de "come y no mires atrás".

Hoy traigo una receta de galletas Pim's caseras con mermelada y chocolate.
Llevan azúcar, harina blanca, huevos, mantequilla...
Todo lo menos recomendable :-D

Hoy toca despiporre del bueno:



Ingredientes

Base
- 16gr de harina de trigo blanco
- 34gr de maicena
- 50gr de azúcar glass (hecho en casa, si quieres)
- 2 huevos
- 3gr de levadura química
- una pizca de vainilla

Mermelada
- Mermelada de naranja (aprovechando que el otro día volví a hacerla)
- 2gr de agar-agar
- 1/3 de vaso de agua

Cobertura de chocolate
- Chocolate en gotas (el mío comprado en Casa Perris)
- 15gr de mantequilla

Batir las yemas de los huevos con el azúcar, la vainilla y la levadura.
Añadir la harina y la maicena con movimientos envolventes.
Aparte, batir las claras de los huevos hasta que estén a punto de nieve. Juntar todo muy suavemente para que las claras no se bajen mucho.
Poner la mezcla en moldes redondos pequeños (el mío era un molde para tartaletas de silicona). Cuenta que después de horneadas tienen que quedar de la altura de una galleta, o sea, no llenes mucho el molde.
Precalentar el horno a 180º por arriba y por abajo y meter el molde con la masa de galletas. Hornear durante unos 12 minutos hasta que estén doradas.
Mientras, ponemos el agua en una olla con el agar agar y lo dejamos hervir 2 minutos. Lo retiramos del fuego y lo mezclamos con la mermelada. El agar-agar a veces pierde efectividad si lo hervimos directamente con un cítrico.
Retirar las galletas del horno y quitarlas del molde. Les cortamos el copete y extendemos un poco de la mezcla de mermelada por encima.

Ponemos en la olla el chocolate y la mantequilla hasta que se derrita y quede líquido. Mojamos las galletas por el lado de la mermelada y ponemos en el congelador durante 10 minutos.


Así como con las Oreo pienso que no valió la pena hacerlas en casa, con estas estoy convencida de que sí.
Tienen casi el mismo sabor, se conservan tiernas muchos días y pienso que incluso podría congelarse la masa.
Aparte, al hacerlas en casa podemos usar ingredientes más respetuosos con nuestro cuerpo y con el ambiente. 
O sea, más sanos y más sostenibles.
Ñam!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!















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...La comida que me hace cantar....