La alimentación consciente como trampolín o como cárcel

Me ha gustado esta lista que han hecho la gente del blog Macrobiótica Mediterránea.
Va sobre señales que nos indican que nuestra forma consciente de alimentarnos es un trampolín para el bienestar y NO una cárcel.

A veces pensamos que para transformar algo tenemos que ser super ortodoxos y rigurosos, hacerlo todo al pie de la letra y demostrar que somos los más alternativos.
¡No es un examen! Cuando mejor sienta es cuando es algo que hago para mí misma, aunque a veces mole fardar o compartir lo que hemos cocinado o las cosas que hemos descubierto.
Esta lista tampoco es para pasar el examen del que "menos vive como una cárcel su alimentación consciente".
Más que nada, nos describe señales que nos indican que estamos creando complicidad y creciendo con la comida...

La lista se refiere a la teoría macrobiótica, pero puedes cambiar ese nombre por cualquier filosofía que te guste seguir.
  1. Las teoría Macrobiótica te ayuda a conocer alimentos nuevos que de no ser por ella seguirías ignorando. Los pruebas, descartas los que te van mal e introduces en tu dieta los que te sientan bien.
  2. Te das cuenta de la relación existente entre un alimento (p.e. lácteos) y síntomas que venias observando en ti pero no sabías cómo remediar (alergia al polen, mucosidad). Dejas ese alimento y tu salud mejora enormemente.
  3. Descubres que la macrobiótica recomienda estilos de cocina tradicional y aprovechas la ocasión para sacar del armario el libro de recetas antiguas de tu abuela.
  4. Comprendes la importancia de que los alimentos sean reales, es decir,  que nuestro organismo los reconozca, y por tanto dejas de tomar snacks o alimentos precocinados, aunque los utilizas cuando la ocasión lo requiere. Mejor comer snacks, galletas, barritas, pizzas precocinadas,… que pasar hambre.
  5. En momentos específicos en los que tu salud no está bien, aplicas estrictamente las recomendaciones macrobióticas. Recuperas la salud en pocos días, tras ello vuelves a una alimentación menos estricta.
  6. Sigues la filosofía “Non credo” tan divulgada por George Ohsawa o Michio Kushi, en la que se promueve el no creer las cosas y seguirlas, sino probarlas y según nuestra experiencia actuar. Un ejemplo: el té kukicha me da sed, por tanto no lo tomo, prefiero infusión de tomillo o algunas mezclas tipo indú.
  7. Comprendes que la alimentación es una dimensión más de nuestra experiencia humana, que comparte importancia con otras dimensiones como la social, la psicológica o la emocional. Intentas mantener un equilibrio entre todas estas áreas.
  8. Tienes en tus armarios leche, azúcar y coca-cola porque sabes que a tu hermano le gusta y de esta manera haces que esté más feliz cuando te visita.

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...La comida que me hace cantar....